miércoles, 18 de diciembre de 2013

En el fallo contra Petro, la Registraduría podría definir futuro político

Cuando se pensaba que al alcalde Gustavo Petro le quedada la instancia internacional ante la CIDH para tratar de parar el fallo de destitución e inhabilidad de Ordóñez, surgió otro ingrediente que llega para complicar esta situación inédita en la política bogotana. La Registraduría avaló el proceso de revocatoria, lo cual fija una fecha para que los capitalinos decidan en las urnas si Petro se queda o no.
De un momento para otro  la revocatoria impulsada por el representante Gómez  y que por estaba casi archivada, cobró nuevamente inusitada importancia.
Por el momento tenemos al alcalde que sin notificarse ante el ministerio público, va a la Corte Internacional y además coloca tutelas ante lo que considera una decisión marcada por el sectarismo político de Ordóñez. De otra parte, al Gobierno pide respetar la institucionalidad, es decir que Petro acepte el fallo y se retire, y finalmente,el público en manifestaciones crecientes en apoyo al burgomaestre.
Parece una carrera desbocada de poderes.El procurador, por un lado, nunca imaginó que esta medida estuviera a punto, inclusive de afectar el proceso electoral del 2014, pues al convocarse a elecciones revocatorias, los partidos políticos tendrán que modificar sus cuadros  y listas por que el panorama político ya cambió. Es más, la gente no sabrá con certeza que estará apoyando son su voto, si el proceso de la Procuraduría, que en últimas es una sanción administrativa, o el tema electoral que es meramente político.
El registrador, quien también tiene "velas en el entierro", llega sin a aviso y sin invitación  a sumarse a todo el  maremágnum ya existente, y mientras tanto la sociedad ve cómo nuevamente se le presentan  una cantidad de sucesos que en últimas van dirigidos a polarizarla aún más.
Lo cierto, con todos estos elementos, es que una decisión que en principio se creía de carácter disciplinaria y administrativa, se tornó política teniendo en cuenta el contexto que a lo largo de la investigación, del dio el Procurador. Además, todas las acciones que ha implementado el alcalde la han encasillado en la misma dirección.
Por el momento el partido no termina, pero a diferencia de los encuentros futbolísticos tradicionales, en este, el balón no se sabe donde está

lunes, 16 de diciembre de 2013

¿Respetar fallo contra Petro o respetar todos los fallos?

A raíz de la destitución del alcalde Mayor de Bogotá, Gustavo Petro, por parte del procurador Ordóñez, la sociedad del país y en especial la bogotana, se ha polarizado en torno a la legalidad de este fallo administrativo.
Casi todo va y viene sobre la figura del alcalde, quien hábilmente, ha puesto a opinar a personajes e instituciones, que van desde el Presidente hasta cortes internacionales de derechos humanos.
Ahora hay dos bandos. Unos, que por sus razones político-religiosas y afectos al Procurador sostienen que la decisión se tomó en derecho, lejos de cualquier tinte político y casi que excusando a Ordóñez, argumentan que este era el único camino que le quedaba para sancionar estas fallas en la toma de decisiones gerenciales relacionadas con Bogotá.
Otros, fieles seguidores  a Petro, están convencidos que la destitución y porterior inhabilidad por 15 años, se la ganó hace mucho tiempo simplemente por ser de izquierda y que para ello, el Procurador  contó con la simpatía de sectores de derecha quienes armaron una componenda pues se vieron muy afectados por la decisiones en el sector del aseo capitalino.
Pero lo que más llama la atención es la posición asumida por el gobierno Santos en compañía de los gremios económicos y políticos en el sentido de llamar a respetar la institucionalidad  para que Petro acate el fallo y de un paso al costado.
Todo este pedido estaría bien encaminado si no fuera porque el mismo Santos que hoy está pidiendo que seamos un país decente que respeta y acata las normas de los jueces y sus instituciones, se le olvida que por ejemplo en el  caso del Superintendente financiero, a quien el mismo Ordóñez destituyó e inhabilitó por faltas gravísimas que permitieron el robo de Interbolsa, el Presidente de la República, respetó la decisión, pero de dientes para afuera porque mantuvo en el cargo al funcionario.
Así mismo, si vamos a ser un  país decente que acata  y respeta los veredictos judiciales, inclusive los internacionales, debemos empezar  por respetar el fallo de La Haya, en lugar de asumir la posición del embudo; que mientas las decisiones judiciales no  un nos afecten, todo está bien, pero en caso contrario buscamos la forma de demandar para birlar la ley y no cumplir con sus sentencias.
Si vamos a ser un país decente que acatar y la ley, se debe empezar por reconocer que aquí la mafia compró  unas elecciones para poner un presidente cuatro años en la Casa de Nariño y que los paramilitares hicieron lo propio, pero esta vez fueron ocho años, donde la corrupción se paseó por todos los campos.

Si vamos a ser un país decente, empecemos por lo más simple, respetar la ley, pero no como dicen popularmente; solo para los de ruana.

martes, 10 de diciembre de 2013

Decisiones de Procuraduría, de la mano del vaivén religioso y político de Ordóñez



El procurador General de la Nación Alejandro Ordóñez destituyó e inhabilitó  por 15 años al alcalde Mayor de Bogotá, Gustavo Petro,  basándose en tres argumentos; el sistema de aseo implementado en diciembre pasado,  el aparente bloqueo a la libre competencia y la exposición del público a las basuras en la calle.
En su justificación, Ordóñez  califica estas faltas como gravísimas colocándolas a la altura de otros delitos, estos sí graves, como por ejemplo robarse la plata de la salud de la ciudad o desviar los fondos  de la malla vial, que finalmente es dinero de los impuestos; es decir, robar al pueblo.
En estos eventos ingratamente conocidos  como el “Carrusel de Bogotá”, los afectados por decisiones de la Procuraduría son pocos. En especial llama la atención el caso de Samuel  Moreno, anterior Alcalde, quien apenas fue suspendido por dos meses  y que luego se comprobó su conspiración en una empresa criminal dedicada a saquear  a Bogotá a través  del fraude  en contratos de todo tipo.
Y de los concejales de Distrito ni hablar. Muchos de ellos, pertenecientes a los grandes partidos políticos que reeligieron  a Ordóñez en su cargo por cuatro años más, han  pasado victoriosos y no ha sufrido en todo su esplendor los rigores de las sentencias  de La Procuraduría.
Y así como estos, otros tantos personajes afines a sus predilecciones políticas o religiosas se han  visto beneficiados con sus decisiones. Basta ver la lista de absoluciones  de políticos cercanos a Ordóñez e impulsores de  paramilitares, quienes a pesar de ser condenados por la Fiscalía o tener procesos abiertos, recibieron la bendición del Procurador (ver foto)
Es tal la desproporción del fallo y en especial el tiempo de inhabilidad que a poco de conocerse la noticia, esta pasó casi a un segundo plano y lo que ocupó la atención  de la sociedad en general fue desequilibrio  de la sentencia, la cual no se compadeció  con las fallas administrativas que se adujeron desde el  ente fiscalizador.
Ante este panorama fueron  muchas las voces en defensa del Alcalde  Mayor. Otras, por supuesto, en contra de este, pero  lo más criticado sin duda alguna, fue la falta de coherencia  para emitir una condena tan drástica, teniendo en cuenta que otros  señores, estos sí, criminales avezados, pasaron inadvertidos

Así que al  final, lo que se puso en entredicho fue la institucionalidad de la Procuraduría General en razón que las sentencias emitidas  van de la mano del vaivén político, cultural o religioso del señor que se encuentra al frente de entidad Nacional. 

lunes, 7 de octubre de 2013

Tercerías

La alianza entre los verdes y progresistas resultaría ser una alternativa viable y  creíble si se tiene en cuenta que Ángela Robledo, líder de esta unión,  es una persona caracterizada por mirar de frente al país con propuestas claras y decentes.
Además, proponer que sea a la manera del Frente Amplio utilizado con éxito en el Uruguay, es lo que  lleva a contemplar que las tercerías,  conformadas por personas con visión de país, se convierten en esperanza para que el ejercicio de la política no quede en unas pocas manos, además de hacer posible la construcción de sociedad.
Las tercerías han creado una expectativa diferente de poder y resultan imprescindibles cuando se presentan formas de gobierno, como en el caso colombiano, ligados con las mafias y con el proceder delictivo en todos los campos. En nuestra nación se puede ver claramente este maridaje entre los gobernantes y las fuerzas oscuras, Samuel fue ejemplo de esto y eso que era del Polo. Y de la derecha ni hablar, Colombia estuvo más de ocho años cogobernada por los  “paras”.
Lo más grave radica en que esta “alianza” es permitida por una parte importante de la sociedad,  por lo menos eso se deduce de las encuestas donde Álvaro Uribe tiene gran aceptación dentro del público.
Ante este panorama, las  propuestas de terceras fuerzas surgen más como una necesidad política en esta coyuntura, que como simples uniones para ganar las elecciones.
Mal recuerdo nos dejó el Frente Nacional, que de forma abrupta se repartieron el país entre los dos poderes, dejando a las demás opciones fuera de todo escrutinio democrático. Algo parecido podría ocurrir nuevamente.
El horizonte que se asoma deja en claro dos tendencias: Juan Manuel Santos con toda la Unidad Nacional a cuestas, donde nadie esboza una opción de poder y por el contario, todos van a una por el continuismo. La mermelada en todo su esplendor. Y la otra, que es peor, la ultraderecha y el regreso a la confabulación  entre lo claro y oscuro de toda la administración Uribe.

Por todas estas razones, el ejercicio democrático pluralista se convierte en el camino real de nueva sociedad.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Violencia en el fútbol, mezcla de fanatismo y regionalismo

Estas escenas ya son comunes entre los aficionados al fútbol

Atribuir los graves hechos de violencia que han sacudido el mundo del futbol a este deporte, no sería justo ni con los aficionados que llenan los estadios ni con nuestra historia. El fútbol es un deporte de contacto que genera rivalidad, no solo en sus jugadores, sino en sus seguidores y a la pasión que despierta no le importa el color de la piel, ni la edad ni las clases sociales de quienes creen morir en cada partido que gana o pierde su amado equipo.
Los acontecimientos en que han  muerto aficionados o familiares de estos, se han producido por enfrentamientos entre jóvenes  que por diferentes circunstancias sociales están ligados con actividades violentas, pero casi siempre se han registrado por fuera de los estadios. Este motivo ha llevado a dudar que los homicidios se produzcan a causa de este deporte, sin embargo la realidad nos muestra otra cosa; los inculpados siempre están bajo al amparo de una camiseta que identifica algún equipo.
Que unos desadaptados asesinen a un hincha fuera de alguna instalación futbolera, no exonera al fútbol de ser la causa, pero si por lo menos es un referente. El  gusto y la pasión por esta disciplina en ocasiones, desmedidas, son el origen para las agresiones entre las barras.  Si a esto le sumamos el ingrediente social histórico de más de 100 años de polarización política y casi 50 de violencia en todos los géneros, encontraremos el clima propicio para estos actos vandálicos.
Basta retroceder en la historia para ver cómo, casi todos los muertos del siglo pasado eran consecuencia del enfrentamiento entre los partidos políticos, donde el color azul y rojo jugaba un papel determinante en las masacres. En otras palabras, en esa época la gente también se mataba por un color, pero no por el color deportivo. Casi al mismo tiempo, el campeonato ya se asomaba tímidamente y en las graderías empezaban a crecer las hinchadas, pero el fenómeno que tenemos hoy de asesinar hinchas en las calles, no se presentaba.
Luego, los muertos los colocó la violencia guerrillera y paramilitar que ha azotado a nuestro país por décadas, eso sin contar el desenfreno narcotraficante de Pablo Escobar y toda la estela de “traquetos” que le siguieron luego de su muerte, que aunque estuvieron ligados de alguna manera a este deporte, tampoco es lógico afirmar que estas muertes tiene relación con el fútbol. El narcotráfico lo que hizo fue desestabilizar la economía de los equipos, situación que impactó en los aficionados para acrecentar más la rivalidad entre aficionados.
Entonces, aunque el color de una ideología política o de una escuadra de fútbol, ha estado unido a nuestra historia violenta, no es un factor exclusivo para asesinar una persona. Sería ingenuo pensar que un verde mate un rojo o un azul  impulsado solo por esta causa. El ambiente de crisis social que viven nuestras sociedades modernas contribuye en gran medida a ser el caldo de cultivo entre los muchachos que toman como excusa el fútbol para atacar a sus contrincantes.

Regionalismo

Este fenómeno de rivalidad entre las diferentes regiones del país es de vieja data y obedece más a los aspectos culturales propios y con los cuales nos fuimos distinguiendo internamente. Aunque el regionalismo es una característica de todos los países que ha llevado, inclusive, a guerras intestinas desangrando y acabando estas naciones, Colombia no es la excepción y en gran medida este factor ha sido aprovechado por los fanáticos del fútbol para llenarse de razones y así odiar aún más a los aficionados del equipo rival.
En ese sentido, la mezcla del regionalismo, del equipo contrario y del color de la camiseta, crean una especie de ser único contra quien descargar toda su ira.
Como vemos, no se trata de hechos aislados de muchachos que por casualidad se enfrentan en riñas callejeras por divergencia futbolísticas. Es un problema que nos involucra a todos como sociedad, que tiene en cuenta a nuestra historia de violencia política y a nuestras raíces culturales y la solución debe partir desde también desde estas mismas causas.
Por supuesto que el fútbol está ligado a la violencia, y por supuesto que estos muertos se le atribuyen directamente a esta pasión desenfrenada, pero no es el único culpable. Este problema debe tratarse en conjunto teniendo en cuenta estas variables que desestabilizan nuestro país.

Cerrar estadios o aplazar partidos pueden ser paliativos para conjurar una crisis, pero no se podría entender como soluciones de fondo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Por qué le va tan mal a Santos en las últimas encuestas?


La respuesta esta pregunta se respondería de una forma sencilla si apelamos al mal manejo que le ha dado a los conflictos agrarios de los últimos días.
Pero no es solamente este factor es lo que tiene sumido al presidente en  su escaso 21% de imagen positiva. A pesar del alejamiento de las políticas guerreristas de la anterior administración, lo cual en la teoría sería un alivio para los colombianos,  Santos no logra tener cercanía con el pueblo.  El público lo ve como un personaje que en el fondo defiende más los intereses de las clases altas, en este caso multinacionales, que un personaje que conozca a fondo los problemas del día a día del campesino raso.
Esto lo demostró cuando  desconoció el paro agrario, asumiendo que el descontento de unos pocos campesinos no reflejaba el sentimiento nacional del agro, ni las necesidades de los más pobres.  
Además, para salirle al paso a sus detractores e intentar el escándalo que supone una caída en los sondeos de opinión, Juan Manuel Santos se ha esforzado por mostrar una cara social que no tiene, pero fracasa por la cantidad de errores que comete en donde el siguiente es peor que el anterior.
Sin embargo en benefico de inventario, ha sido el único presidente proveniente de la clase dirigente que se atrevió a devolverle al campesino la tierra que le fue arrebatada por los sectores radicales y violentos de la izquierda y derecha de Colombia.  Más aún, se obsesionó con el diálogo de paz con la guerrilla de las Farc, tema que no hacía parte de su campaña presidencial, pero que con su gobierno en marcha, cambió de opinión y los llamó a La Habana para hablar de las condiciones  que acaben con  el conflicto interno que ya cumple 50 años.
Sea como sea, Santos es un personaje que su éxito o fracaso lo ha ido labrando con sus movimientos políticos con los cuales ha reunido la clase política en torno a una idea de Unidad Nacional que al final se traduce en cuotas burocráticas. Esta estrategia, que al inicio le aseguró las mayorías en el Congreso, también le ocasionado problemas pues no se puede le puede repartir a todos los congresistas y alguno siempre queda inconforme. Esto es lo que se llama la política de la mermelada.
Tendrá, entonces, que dar un “timonazo” a sus políticas de gobierno y brindar verdaderas soluciones al campesinado colombiano, de lo contrario rodo lo hecho en materia de paz, se perderá ante los desaciertos sociales de él y su gabinete.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Reelección de Santos en vilo por desastroso manejo social



La última encuesta Gallup revela que la imagen el presidente Santos cae al 21% en su desaprobación, luego del desastroso manejo que se le dio al paro agrario. En su vertiginoso descenso arrastra tras de sí a casi todos los indicadores de su gobierno, incluyendo el proceso de paz con las Farc.
Todos los sectores que sobre el papel van bien, en el sondeo resultan con  una baja calificación. Tal es el caso del desempleo que a pesar de mantenerse en un digito, logro que se ha convertido es ejemplo regional para otros países, es duramente golpeado por la opinión pública. En el caso de la economía, que ha mantenido niveles de inflación de 3 y 4 puntos suficientes para exaltar a Colombia como lugar confiable para la inversión, tiene una desaprobación casi del 80%.
Sin embargo, toda la mala percepción que tiene la ciudadanía acerca de la gobernabilidad de Santos y sus colaboradores, son el relejo del mal manejo que se le dio a los movimientos de reivindicaciones sociales como los paros cafeteros, del Catatumbo  y el último agrario que en forma clara se le salió de las manos al Gobierno.
Esta encuesta que tradicionalmente se realiza en los primeros de septiembre, coincidió con los momentos más críticos del paro agrario por lo cual muchos sectores se han apresurado a descalificar estos resultados y atribuirlos a la ira pasajera del público.
Y aunque estos sectores afines a Santos tienen razón en calificar la encuesta como la foto del peor momento agitación social que ha enfrentado el presidente, inclusive atizado por él mismo cuando desconoció en forma olímpica el paro, creer que este inconformismo de la gente se va a evaporar el mes entrante, sería uno de los peores errores  que pueda cometer Juan Manuel Santos.
Todo el desconcierto de los últimos días que se ha reflejado en los bloqueos y movilizaciones campesinas responden más a las políticas equivocadas que los gobiernos han implementado para manejar los diferentes sectores en especial el agrario olvidado por muchos años.
Por esta razón, la “foto del momento”, como se la ha llano a este sondeo de Gallup, es más el reflejo en las conductas gubernamentales, que por la coyuntura de los altos costos en los insumos y el impacto de los TLCs sobre el campo colombiano, razones que llevaron al reclamo justificado de los campesinos nacionales.
Mal haría este gobierno al no prestar atención a tiempo a las protestas sociales y a estos resultados, pensando que es un malestar pasajero el cual se puede amainar con partidas extras de dinero. Desde hace un buen  tiempo se vienen reclamando soluciones de fondo a los diferentes problemas de la producción nacional.

Al margen del proceso de paz  que adelanta este mismo gobierno con  una buena disposición, el manejo social implementado por el presidente con sus constantes bandazos y la falta de liderazgo de algunos de los ministros, están echando por la borda los demás logros en materia social, inclusive poniendo en entredicho la tan anunciada reelección de las políticas de Santos.

jueves, 15 de agosto de 2013

De Rolling

Con el talento de Andrés López y el acompañamiento y de Jimmy Vásquez se lanzó la película De Rolling por Colombia, que  parodia la transmisión de la segunda vuelta a Colombia. Más que una comedia, esta historia intenta rescatar las mentiras, verdades y dificultades que definieron los inicios de la radio en nuestro país.   
Se trata de un relato simple y original de una estación de radio a punto de la quiebra que decide transmitir las etapas del evento ciclístico sin salir de los estudios de grabación en Bogotá. López y Vásquez son dos periodistas quienes en compañía de la secretaria, empiezan a narrar las peripecias  de los ciclistas y los paisajes que van encontrando en las carretas colombianas.
Ante las falta de audiencia, estos hombres de radio elevados a periodista deportivos, se dedican a confundir y mezclar nuestros paisajes con los europeos, africanos o asiáticos haciendo creer al público que se encuentran transmitiendo desde la propia carretera al pie del pelotón de ciclistas.
Sin embargo cuando creyeron que todo acabaría por las mentiras dichas al aire, la gente comienza llamar apoyando estas historias fantasiosas, lo cual los anima a seguir  en su empeño de contarle a la gente lo que esta quiere escuchar, así se trate de mentiras.
Es en este punto cuando resuelven que los participantes colombianos empiezan a doblegar a los extranjeros y a ganar las etapas,  las metas volantes y finalmente la Vuelta Colombia, cosa que realmente no ocurrió nunca.
La cinta nacional es dirigida por Harold Trompetero con la participación de Dago García, quienes hacen  su mejor esfuerzo y nos llevan en el tiempo a recordar la forma como se inició la radio cuando el ingenio era casi el único recurso para salir adelante.  
Todos los elementos a la mano eran valiosos a la hora de hacerle creer al radioescucha que se encontraba en un bosque o bajo una tempestad. Eso es lo que logra esta película pero con el plus adicional y delicioso del humor.

Andrés López logra que el espectador se identifique con los protagonistas en el marco de una carcajada de principio a fin. Además, los resalta bajo una premisa radial surgida en esos tiempos y que seguramente hoy tiene vigencia. La gente quiere que le cuenten cosas que en su inconsciente creen verdad así sepan a ciencia cierta que son mentiras.

lunes, 1 de julio de 2013

Brasil puso otra vez las cosas en su sitio

Fred y Neymar, dos puntales claves para Brasil en el mundial del 2014

Recuerdo que en México 70 todos éramos hinchas de Brasil. Los nombres de los jugadores de la Selección Colombia de esa época se pierden en el tiempo, en cambio sabíamos que en el arco de la verdeamarela tapaba “El Gato” Félix, que en el medio campo, estaban Gerson y Tostao y a veces  Rivelino y Pelé, quienes subían, hacían gol y bajaban a defender  y acompañar a Piaza y Carlos Alberto. Era la magia de aquella época..
Después de ese mundial, marcado además por todos los cambios sociales y los movimientos estudiantiles de los años 70s, Brasil ganó otras dos copas del mundo en circunstancias menos espectaculares y con jugadores que prometían pero no llegaron al nivel de aquella selección.
Cuando Brasil perdía o era eliminada de alguna fase mundialista, se convertía en noticia de primera plana. 
Otros países, entonces, fueron levantando su nivel  futbolístico y empezaron a ocupar el trono que le correspondía a la nación donde el fútbol hace parte de la vida diaria. 
Pensamiento equivocado este, porque el fútbol es una pasión que se metió por los poros a todos los habitantes del mundo y para a esa altura ya inclusive superaban a Brasil.
Fue así como Italia, Alemania, Inglaterra, como siempre ganaban los torneos con mayor o menor brillantez. En ocasiones, otros como Holanda deslumbraban por implementar cambios en la forma de jugar.
Pero hace un lustro aparece en  escena la selección española, que en otros tiempos era un equipo mediocre basado en la garra como único recurso para ganar los partidos y se olvida de todo lo pasado y empieza a practicar “el jogo bonito haciendo recordar los mejores momentos del clásico toque-toque de los suramericanos. De esta forma, acaba con sus rivales ganando las copas de Europa y del mundo, además que contando con una liga interna  de alto nivel donde sus equipos también ganan las copas del viejo continente.
España es la sensación y parecía no tener un rival en esta Copa de las Confederaciones de Brasil 2013. 
Mientras tanto afuera de los estadios avanza una realidad distinta marcada por un descontento social que el fútbol no alcanza a disimular.
Sin  embargo a lo largo del torneo, Brasil va subiendo su nivel, basado en una férrea disciplina impuesta por  Luiz Felipe Scolari y con la magia de los tres puntales como Neymar, Hulk y el delantero Fred, logra que los aficionados vuelvan a creer y se ilusionen con su equipo.
Por su parte, España había evidenciado fallas por los costados ante la falta de grandes jugares en las marcas laterales. Esta circunstancia fue desudada y aprovechada por Italia y Nigeria que además lograron quitarle control del balón durante largos periodos.
Por eso y con esta información, en la final contra los españoles, Brasil se dedicaría a explotar las puntas con Neymar y Hulk  y de paso desarticular el eje central de Iniesta-Fabregas-Chavi. Parecía sencillo  sobre el papel, lo difícil era hacerlo realidad en el campo de juego.
Entonces  cuando llegó la hora de enfrentar a los campeones en el Maracaná, los once de amarillo que salieron a recuperar el honor cumplieron con todos los pedidos estratégicos de su técnico y además pusieron la magia de los que saben y hacen lo que se le da la gana con el balón.
Al final, España lució arrasada y confundida. Brasil seguramente no volverá a jugar nunca como en México 70, pero por esta vez puso las cosas en su sitio y a su Selección donde corresponde; en lo más alto del trono.
Por esta vez volvimos a ser hinchas de Brasil. 

jueves, 27 de junio de 2013

El grafitero solo quería vivir



A Diego Felipe Becerra lo mató un agente de policía el 19 de agosto de 2011. En principio la noticia no tuvo mayor relevancia a no ser porque las versiones, una de la Policía y otra de los familiares y amigos, eran diametralmente opuestas.
Con sus escasos años de vida, Diego Felipe se dedicaba a  pintar grafitis y era así como se ganaba la vida. Como cualquier otro muchacho tenía expectativas y una vida plena por vivir pero el destino quiso que aquel 19 se cruzara con el patrullero de la Policía Wílmer Antonio Alarcón, quien de varios balazos acabó con su vida en un instante.
Las primeras versiones decían que el policía perseguía a Diego al sorprenderlo pintando un grafiti  y como no se detuvo utilizó su arma de dotación. Luego, otro testigo dijo que el grafitero era un malhechor y que lo había visto atracando una buseta y al coincidir con el patrullero, este le disparó en varias ocasiones. Por supuesto hablaron de que estaba armado y  que alcanzó a esconder la pistola minutos antes en unos árboles cercanos al puente de la Avenida Boyacá con 116.
Ante este panorama, Diego apareció en los medios de comunicación  como un vulgar ladrón a quien la policía ajustició casi que en defensa propia. Pero surgió lo inesperado para la institución policial; el compañero de patrullaje de Wílmer, declaró que todo era un montaje y que el grafitero había sido asesinado por la espalda.
A pesar de este esclarecedor testimonio, la Policía a partir de ese momento,  se encargó  de armar unas versiones amañadas que se han desvirtuado una a una  y que inclusive ya han desembocado en la captura de dos coroneles acusados de modificar la escena del crimen.
Pero los jueces aparecieron para dar credibilidad a los testimonios y pruebas de los familiares, es decir a los verdaderos acontecimientos de ese lejano día; Diego Felipe era simplemente un  muchacho que le encantaba garabatear las paredes con aerosoles.
En el proceso que aún sigue están involucrados altos oficiales de Policía, los patrulleros y hasta un General al que el Congreso le ha pospuesto el ascenso en dos oportunidades esperando desenlace en los juzgados.
A estas alturas y después de casi dos años, la familia ha tenido que soportar un largo juicio con todas presiones de la institución policial, que no es poca cosa aguantar y sin embargo van saliendo victoriosos y dejando en alto la memoria de su hijo.
Pero lo importante de esta historia, que pudo quedar archivada en cualquier comisaria de barrio bogotano, es ver como la incertidumbre ronda a los ciudadanos en el momento de verse involucrados con las autoridades de policía. Basta con ver el caso de Diego Felipe que puede ser el caso de cualquiera que tenga el infortunio de cruzarse con personas uniformadas de policía que no tienen el menor respeto por los valores de la institución.
Hoy el grafitero está muerto. Sus dibujos y sus ganas de vivir se fueron porque  alguien decidió que así fuera. Su padre y su madre siguen luchando, simplemente porque Diego Felipe se lo merece.

sábado, 15 de junio de 2013

Triste historia de Arias: de todopoderoso a preso por desviar dineros públicos

 
Andrés Felipe Arias estaba preso en el Canton Norte de Bogotá por desviar fondos públicos del prgrama Ago Ingreso Seguro que dada auxilios a los agricultores y que este aprovechó para repartirlos entre algunas prestantes familias.

Andrés Felipe Arias recobró su  libertad después de casi dos años de estar detenido en el Cantón Norte de Bogotá, guarnición militar dedicada entre otras cosas a cuidar a políticos, magistrados y personajes oscuros que han traspasado la línea de la ley,  mientras afrontan su proceso penal y llega el momento del juicio.
En este sitio rodeado de militares que le llaman “señor” y alejado de las sórdidas celdas de las cárceles comunes donde se mata por un pequeño lugar para dormir, se gastó los días el exministro de agricultura del gobierno Uribe acusado de entregar auxilios para riego a familias prestantes  de la alta sociedad costeña y fraccionar las fincas para aumentar dichos auxilios.
Toda esa estrategia que poco a poco montó Arias con ese regalo dinero a quienes no lo necesitaban y con préstamos a reinas de belleza que nada sabían de agricultura ni de riego, estaba encaminada a  consolidarlo como el sucesor en la Presidencia de la República en caso que Álvaro Uribe no se lanzara a su segunda reelección.
Entonces el camino estaba abonado y con el apoyo del programa Familias en Acción que hábilmente Uribe había trabajado durante ocho años, estaba asegurado un delfín leal que prometía no desviar el rumbo de la Seguridad Democrática.
Sin  embargo, Arias no logró ni siquiera ganar la consulta interna del Partido conservador y con ello la candidatura de la primera magistratura se fue al traste. En ese momento, dada la coyuntura política, surgió el nombre de Juan Manuel Santos por quien se la jugó Uribe y a la postre ganó por una abrumadora mayoría.
Luego de estos hechos, el nombre de Andrés Felipe Arias comenzó a perder peso y de traspié en traspié llegaron las denuncias de la desviación en los fondos del ministerio, hasta culminar con la acusación formal de la Fiscalía y la captura con lo cual se daba por finalizada su carrera política.
Es indudable la culpabilidad del exministro en estos desvíos de fondos públicos pues hasta varios de los implicados, la familia Dávila, aceptaron los cargos y están en proceso de negociación, inclusive los amigos más cercanos en el ministerio, uno a uno, fueron revelando datos que lo implican como la persona que ideó el plan.
Pero en el caso Arias la justicia ha fallado en varios aspectos. En principio se mostró firme con la decisión de no otorgarle la libertad en cuatro tres oportunidades, bajo la tesis de considerarlo un personaje que podría afectar los testimonios de los testigos debido a su influencia en el mundo político y en segundo lugar contemplar la posibilidad de verlo asilado en alguna embajada como ha ocurrido con otros funcionarios del anterior gobierno.
Ahora parece que La magistrada del Tribunal Superior de Bogotá, Patricia Rodríguez, tomó en consideración otros aspectos, tal vez familiares, para dejarlo en libertad a pesar que las primera razones no han  cambiado. Arias sigue siendo un  hombre influyente y puede afectar el proceso desde la calle.
Pero lo que más ha confundido a la opinión pública es la demora en el llamamiento a juicio que ha hecho pensar en una politización de todo el proceso, cuando lo que realmente pasa es la clásica lentitud en los juzgados de nuestro país.
Si Arias es culpable, como todas las pruebas hasta ahora lo indican, pues que los jueces “se pongan las pilas” y lo enjuicien en un debido un ágil proceso y no sigan dando palos de ciego en este y otras casos que van a cumplir años engavetados en los tribunales.

lunes, 3 de junio de 2013

Condenas “express”, pero del dinero robado nada


Por culpa del Carrusel que se robó a Bogotá, ya están en la cárcel, Hipólito Moreno, expresidente del Concejo, Juan José Rodríguez, concejal activo y Héctor Zambrano, funcionario estrella de dos administraciones distritales. En lista siguen otros dos concejales, Andrés Camacho Casado y Orlando parada, quien ha demandado innumerables veces a Gustavo Petro. Seguramente estos dos últimos correrán la misma suerte de los anteriores y del juzgado pasarán a ocupar alguna de las celdas de la Modelo.
Pero lo que más impacta de todo este escándalo es la forma como los mismos implicados ante la contundencia de las evidencias, están negociando con la Fiscalía en secreto y rápidamente sus penas, apelando a los beneficios que brindan las leyes en caso de la aceptación de culpas.
Por este camino han desfilado casi todos los implicados, quienes han delatado a sus antiguos amigos y socios a cambio de beneficios de sus condenas, pero en la mayoría de los casos se ha evidenciado la constante de no devolver los dineros robados a la Capital. Es decir, se dieron cuenta que aceptando sus crímenes, pagarían unos pocos años en la prisión y luego, otra vez libres, al estilo de los procesos paramilitares, pero de la plata, nada!!!
Uno de los casos que más llama la atención, además de Hipólito Moreno, quien muchas veces negó su vinculación con estos delitos y al final terminó aceptándolos, es el concejal Orlando Parada, quien además de negarlo también en múltiples ocasiones, ha demando por “casi todo” al alcalde Gustavo Petro sin éxito en sus pretensiones y ahora para no quedarse atrás en lo que es la moda judicial en el Concejo de Bogotá, está aceptando y negociando y aceptando cargos con el ente acusador.
Seguramente la semana entrante, Parada ya no aparecerá ante las cámaras con actitud soberbia sino por el contario pidiendo perdón a los bogotanos!!!

Pero del dinero robado, nada. 

domingo, 2 de junio de 2013

Maduro: el vaivén de las decisiones

Si bien es cierto que Henrrique Capriles no tiene la dimensión de un candidato de oposición que  llene las expectativas de la gente que representa pues su discurso ha caído en las banalidades de la ofensa y muy poco se ocupa de los temas clave que angustian al pueblo de Venezuela, el hoy presidente Nicolás Maduro tampoco porque se ha dejado enredar en las pugnacidades internas del chavismo  y da la impresión de estar buscando los culpables de la crisis fuera de la fronteras del hermano país.
La oposición, en cabeza del gobernador Capriles, ha iniciado una ofensiva internacional con escala en los principales países latinoamericanos donde se desplazaron algunos diputados suyos para explicar la situación interna y el “robo” que, según ellos, les hizo partido del desaparecido Chávez de las recientes elecciones presidenciales.
El mismo Capriles en un acto aparente mente oficial de sus Estado, aterrizó en Bogotá para ser recibido por el presidente Santos, que en un principio se abordó con toda normalidad.
Sin embargo, en Caracas fue interpretado como un acto hostil porque el gobernador del Estado Lara es considerado como un personaje enemigo del gobierno y a quien acusan de la muerte de 11 personas en hechos sucedidos luego de las elecciones  para presidente. Inmediatamente se desató una crisis diplomática entre los dos países que, inclusive, amenazó con interferir en el proceso de paz de La Habana con el grupo insurgente de las Farc, al conocerse el anuncio del abandono del representante de este país  de la mesa de diálogo.
Mientras tanto en Colombia, el presidente Santos no fue ajeno a las críticas por aquellos que consideraron esta reunión como un error político y una injerencia en los asuntos internos de Venezuela, aunque para decir la verdad, la mayoría de los colombianos estuvieron de acuerdo con el  esta proceder, pero no dejaron de expresar que en el fondo no era el mejor de los escenarios.
Realmente, para el Gobierno la visita de Capriles, además de inoportuna, se convirtió en un riesgo para el desarrollo de los diálogos de  Cuba, ante la posibilidad  de una dura reacción de Maduro, que a la postre fue lo que ocurrió.
Pero para Santos, en su afán de quedar bien con “”Dios y con el Diablo”, decidió recibirlo y exponer ante el mundo que este es un proceder soberano de cada país, en lo cual le asiste toda la razón.
Y para Maduro esta fue una violación del Acuerdo de Santa Marta que firmaron los presidentes Santos y Chávez tras la última de las crisis en el 2011, pues lo entendió como una  injerencia directa en la política del vecino país, y esto es precisamente lo que prohíbe este acuerdo.
Sin embargo la rápida reacción del gobierno Maduro al amenazar con la ruptura de relaciones, y también la rápida orden al canciller Jagua para restablecerlas, deja ver el vaivén en que encuentra el mandatario chavista ante la crisis social y económica agravada por el desabastecimiento de artículos  esenciales de la canasta familiar y ante lo cual, precisamente Colombia, adelantaba negociaciones para subsanar esta crisis y enviar los productos en el menor tiempo.

Así las cosas, al parecer  este cambio de actitud en la decisión de no romper las relaciones con Colombia cuando todo indicaba que viviríamos una larga enemistad con sus angustias económicas en los habitantes de la frontera,  se inclinó más por la sensatez de abastecer a un pueblo necesitado de estos productos, que por insensatez de buscar pretextos en el exterior a sus problemas internos.

domingo, 5 de mayo de 2013

Venezuela: alta tensión social



Venezuela vive uno de los peores momentos de su historia, por no decir el peor, en vista que ninguno de sus protagonistas políticos, ni  el Gobierno ni la oposición, parecen darse cuenta de lo que realmente ocurre al interior de la sociedad: la escasez de alimentos y la crisis económica han creado un clima de tensión a punto de explotar.
Y es que las dos figuras visibles de la polarización, Nicolás Maduro y Henrique Capriles, se han dejado llevar por las  viejas discusiones ideológicas utilizando esta vez el resultado del proceso electoral como pretexto para “gritarle” al resto del mundo que cada uno tiene la razón.
Los insultos ya no son noticia, cada vez son más frecuentes  y las agresiones físicas han llegado hasta el Congreso, mientras en la calle, conseguir una bolsa de leche o un medicamento, es cada vez más complicado.
Sin embargo, las soluciones no aparecieron en ningún bando, ni en la corta y pobre campaña electoral, ni ahora que es el momento de implementar medidas viables que alivien la inocultable crisis económica y de paso alejen el fantasma de conflicto interno que produce la crispación política al interior del país.
Hace poco un escritor, afirmaba de forma coherente, que en Venezuela debe estar pasando algo bueno toda vez que los pobres están contentos y los ricos disgustados, pero con los recientes resultados de las elecciones, donde el chavismo perdió lo que ganó la oposición en cantidad de votos esta sentencia empieza a perder poco de vigencia.
A pesar que el desempleo se sitúa en 7,6%, cifra inferior a nuestro país, no ocurre lo mismo con la inflación que supera el 20% y se convierte en la principal preocupación de una nación en donde la productividad se ha estancado y su ingreso depende casi exclusivamente del petróleo.
No mirar el 50 por ciento de los habitantes que le reclaman a un gobernante es olvidar por completo los fundamentos de la democracia y peor aún, negarse a revisar la disminución de simpatizantes en sus propias filas políticas, tiene una sola explicación;  algo de lo que Chávez dejó, se está haciendo mal o se perdió el rumbo.
Pero dada la coyuntura política, este reclamo de la mitad de venezolanos ha ido tomando un tono más radical que político, es decir se trata acabar con un  sistema de gobierno, que aunque ha mostrado falencias y no llena las expectativas de estos habitantes, logró satisfacer las necesidades de las gentes más vulnerables, como por ejemplo reducir la pobreza del 49% al 29%, resultados que  no se han visto en las mayoría de los países de la región sudamericana.
Pero la propuesta de la oposición no parece, tampoco, llenar las expectativas de la mayoría de la sociedad veneca. Se trata de una clase política a la que Hugo Chávez le arrebató el poder en las urnas hace más de 14 años ante la insatisfacción popular por la forma que los gobernantes de aquellas épocas dirigían los destinos de este país.
Cabe recordar que  por los años 90, cuando sucedió el fallido golpe del entonces coronel Chávez, este no fue del todo impopular, debido en gran parte al creciente descontento, lo que le facilitó años después, llegar por la vía democrática a ser presidente de Venezuela.
Entonces que la derecha venezolana se presente en esos momentos como solución de todos los problemas, no resulta una opción de peso real ya que históricamente tuvieron la oportunidad pero los malos gobiernos han sido su característica y por otro lado,  pasarían a tener el mismo panorama político actual pero al revés, la favorecida sería, entonces, la clase alta y media alta con lo cual los más desfavorecidos regresarían como hace tantos años a los lugares más olvidados.
Por lo tanto en un país tan polarizado, en donde se camina al filo de las presiones políticas y estas están superando la cordura de la sociedad, uno de los retos del nuevo presidente, será ante todo controlar el creciente clima de tensión social.
Mientras tanto los militares esperan y en esto, Venezuela ya tiene experiencia...


jueves, 11 de abril de 2013

¿Ordóñez, ficha de Uribe?




Después de las desafortunadas declaraciones acerca de los “porros” y los “pases” que según Ordóñez se “echan” los periodistas de la burguesía bogotana para denigrar y criticar cada una de sus acciones, el procurador arremetió contra el marco legal que se está estudiando para aplicarlo al proceso de paz que se desarrolla en La Habana.
Expuso cinco razones criticando el texto y adujo razones de impunidad cuando realidad ni siquiera se ha tocado el tema de las penas, en un discurso bastante parecido al del expresidente Uribe.
Luego con el tema de la marcha por la paz  efectuada el 9 de abril para apoyar el proceso con las Farc, se fue lanza en ristre contra los organizadores, los participantes, para terminar pidiendo cuentas acerca de quienes pagaron los buses en que llegaron y luego se fueron de Bogotá los oriundos de otras partes del país. Actitud similar a la Uribe quien se dedicó a contar los participantes de cada ciudad.
Ahora nuevamente se enfrenta al Fiscal y le pide prudencia para referirse en los temas relacionados con el proceso de paz, pero se le olvida que precisamente lo que no sabe exhibir de buena manera son la prudencia y el respeto por las ideas de los otros compatriotas. Otra actitud que podríamos llamar calcada a la de Álvaro Uribe.
Aunque no es de extrañar que las posiciones del procurador Ordóñez en mucho se hayan parecido a los lineamientos trazados por Uribe Vélez, esta cercanía coyuntural puede tener una explicación en el campo político, más que en el ideológico.
No sería de extrañar, entonces, que este estuviera pensando en el procurador como una carta presidencial viable en el Puro Centro Democrático ante la falta de líderes con cierto peso específico  que tengan la posibilidad enfrentar la reelección del presidente Santos.
Todo está por verse, pues ninguno de los candidatos, hasta hora conocidos del uribismo, tienen gran futuro; Óscar Iván Zuluaga, su gran capacidad económica y escaso  recorrido político no se traduce en votos suficientes, José Félix Lafaurie tiene muchos vínculos con los sectores de rezagos paramilitares y solo tiene una aceptación en la costa. Martha Lucía Ramírez, aún no se ubica, ni el conservatismo, ni en el uribismo y por último Francisco Santos ni siquiera tendría una remota posibilidad de ser el elegido. Realmente sería un salto al vacío.
Entonces, pintado este panorama, queda la sensación de ver la extrema derecha reunida en los nombre de Uribe y Ordóñez para las elecciones presidenciales. No sería extraño!!! 

miércoles, 27 de febrero de 2013

Reforma al sistema de salud: quitarle el negocio a los políticos, punto central


En el proyecto que tiene listo el gobierno para reforma el sistema de salud para los colombianos, resalta la idea de quitarle el manejo de los dineros a las EPS, punto este que cobra importancia, si se tiene en cuenta que el estado debe tener el manejo económico como responsable del sistema y las entidad de salud, a los suyo, a prestar el servicio.
El ministro Gaviria , parece que ha dado en el pun ro central: quitarle la salud como negocio a la clase política y a pesar que ese es el objetivo central, no deja de tener un mal sabor el hecho de querer entregar el manejo del régimen subsidiado a los alcaldes y gobernadores.
Este punto ha sido el más discutible porque es de la clase política de donde provienen estos mandatarios seccionales y en ese sentido se les entregaría  en bandeja de plata estos recursos a  los políticos para sus futuras campañas, alejados en gran medida del control del gobierno central.
Se mantiene, eso sí,  y con gran acierto el sistema de afiliaciones que ayudó a incrementar la población a  la salud y así c errar la brecha en la atención entre los pobres y los ricos.
El gobierno tendrá entonces que  convertirse en un  administrador fuerte para  que este proyecto salga a flote, sin embargo, el punto más álgido  por el cual la salud  tiene tantos tropiezos, es la corrupción, como lo hemos visto, en el sector privado como es el caso de Saludcoop y en el sector público con el cartel de contratación que también llegó hasta los hospitales distritales.
Que la reforma ataque este mal endémico nacional es improbable, pero que los entes de control encargados de hacerlo, lo ejecuten, es lo que el público reclama.

miércoles, 6 de febrero de 2013

¿Y los elenos?


El proceso de paz planteado por el presidente Santos, tiene desde sus conversaciones iniciales,  una contradicción  generada por no la inclusión de la totalidad de la guerrilla en la mesa de diálogo.
Desde los tímidos acercamientos con las Farc  en la Habana, que luego conocimos por las filtraciones de la prensa, se había esbozado la posibilidad de hacer una gran mesa con la guerrilla del ELN, inclusive  a pedido de ellos mismos.
Sin embargo, cuando comenzó todo el diálogo, primero en Noruega y luego en Cuba, esta fracción de la insurgencia colombiana no estuvo presente.
En ese momento no era extraño que estos quedarán por fuera, pero si la idea de Juan Manuel Santos era sentarse frente a frente los alzados en armas para tratar de resolver el conflicto que nos aqueja por casi 50 años, era también evidente que lo hiciera con los todos los protagonistas.
¿Porqué dejar por fuera al ELN, si cabe la posibilidad de que los diálogos den sus frutos y podamos disfrutar de la paz en un futuro cercano?
Por nada, pues seguramente una vez logrados los acuerdos con “Iván Márquez y compañía, seguiría casi que por inercia política una panorama similar con los “elenos”. De lo contrario significaría tener una política de paz  poco coherente; con unos si porque son mayoría, pero con los otros no por alguna otra razón.
Tarde o temprano el Gobierno deberá evaluar y poner en práctica la incorporación del resto de la guerrilla a las conversaciones de paz  para llegar a los puntos que nos permitan a nosotros y las siguientes generaciones disfrutar de una nación en paz.
Esta, seguramente será la mejor forma de alejar por completo la sombra de la guerra y de paso también acabar con los negocios de tantas personas oscuras para quienes los conflictos bélicos, son ante todo, un mercado comercial.

sábado, 26 de enero de 2013

Cuando la ética pasa a un segundo plano



El Diario El País de España que publicó en la red y luego en su edición impresa una foto de alguien parecido a Hugo Chávez cuando estaba entubado recibiendo asistencia de ventilación  mecánica. De forma inmediata se dejaron sentir todo tipo de reacciones, la mayoría, en contra por considerar la foto como grotesca, no por ser una figura de gran connotación política, sino por tratarse de una persona enferma en una sala de cirugía, escenario en el cual podemos vernos postrados cualquiera de nosotros.
Apenas se registraba el asombro por la “chiva” mundial, empezó a circular en la misma red los primeros anuncios de la falsedad de la fotografía, los cuales, al pasar de los minutos se volvieron dramáticamente verdaderos. ¡La foto es falsa!, no era Chávez y después, el escándalo que todos conocemos.
El diario retiró la edición impresa con su  enorme costo político y económico, aguantando todas las críticas por su aparente falta de verificación y criterio periodístico.
Luego siguieron de “tumbo en tumbo” y decidieron publicar una crónica narrando todos los pormenores  de la compra del material fotográfico en donde lo único claro que se revela es que todas las decisiones importantes de esta historia las tomaron después de la impresión la fotografía.
En el relato, dicen que analizaron el origen del material y sus implicaciones que tendría este al momento de estar en poder del público, pero en ningún momento se consideró la posibilidad de la no publicación. En este caso primó más el afán de la primicia o de tal vez no se sabe qué intereses oscuros, porque para ser francos, una fotografía de ese estilo en la persona del Rey de España, así fuera verdadera, no se publicaría o por lo menos no en este diario.
El asunto es que el material fotográfico y de video tiene unos códigos legales y de ética que por lo general los medios de información  los respetan, pero cuando están por encima los intereses políticos, entonces ya no importa nada, ni ley, ni ética, ni nada.
¿Qué querían mostrarnos con la foto, que Chávez estaba entubado?, eso ya lo sabía todo el mundo, así que no era una in información  nueva. Lo novedoso era verlo con un  tubo en su garganta y en gran parte lo lograron, así la foto fuera falsa, el público siempre va a recordar esta imagen como cierta.
Al final queda la incertidumbre sobre si los periodistas sabían de la falsedad o veracidad de la foto, ese asunto se situó en un segundo plano, la decisión era publicar la foto y asunto terminado.
De todos modos, este tipo de decisiones pertenecen a la potestad del director, no de mandos medios como pretenden minimizar la “metida de pata”.

domingo, 20 de enero de 2013

El doping era lo de menos



´Muchas veces corrió el rumor del doping de Armstrong en el Tour de Francia o en cualquier competencia que ganara, o por lo menos siempre quedó algo pendiente en la historia que no permitía cerrar con punto final estos comentarios.
Sin embargo, siempre estaba presente el superhombre en la  meta para abrazar las modelos y recibir los enormes trofeos y los  elogios de miles de periodistas y gentes del común desbordados en ríos de tinta de las publicaciones deportivas.
Inclusive cuando le diagnosticaron cáncer, se fue y regresó ganándoles, aún con más ventaja a sus rivales. Entonces la admiración llegó hasta el cielo, se situó al lado de mis ídolo de infancia; Pambelé, Willington hasta llegar a Pelé, sin olvidar esa carrera que ganó “Luchito” Herrera con sangre en el rostro y perseguido por un despiadado pelotón.
Todos queríamos ser como Armstrong!!
Pero al final resultó ser  un fraude. Todo quedó en un ciclista confesando ante una cámara que se había dopado, pero no solo eso. Que utilizó, para ello, una red mafiosa que impedía el control de la orina o que expedía certificados  médicos fraudulentos al mejor estilos de las épocas del Padrino cuando todo se conseguía con dinero y extorsión.
Ya no importa saber cómo se dopaba, si utilizó esta o aquella sustancia. No importa, porque entre otras cosas, todos lo hacían en mayor o menor grado. Todo era una gran farsa, los corredores, los dirigentes, los médicos y la organización.
Porque ahora los dirigentes de la carrera más prestigiosa del mundo salen exigirle a un ciclista que devuelva todos los premios,  olvidando que todo está contaminado, que seguramente  hubo carreras arregladas desde el comienzo y que no solo el doping hacía parte de la mentira.
Se trataba,  y eso está por determinar de una cadena de persona s y empresas  que sabían quienes hacían trampa y a quienes había que permitirles el examen y quiénes no.
Entonces no solo las transfusiones o las inyecciones desequilibran la balanza para ganar una carrera de ciclismo, las ansias desbordadas por poder y el dinero hacen el resto del trabajo.
La UCI, que es la rectora mundial del ciclismo, deberá explicarnos porqué pasaron tantos años viendo ganar a una persona, sin que se revelará nada, cuando todos estaba podrido por dentro?
Al final el doping resultó ser lo de menos, triunfar era la consigna y para lograrlo, era preciso utilizar cualquier camino, inclusive el mafioso.

domingo, 6 de enero de 2013

¿Felices?



Según las noticias de domingo, dicen que los colombianos somos los más felices del mundo!!
Esta información en principio me sorprendió.  Lo primero que me cuestioné fue por la suerte de los más infelices.  Si nosotros vivimos dichosos con todos los problemas que arrastramos todos los días, entonces qué clase de inconvenientes tendrán las otras sociedades que están debajo de nosotros?
También pensé que los que hacen estas encuestas deben ser aliados de la FIFA, que también de vez en cuando nos  ubica en los primeros lugares sin haber ganado ningún  campeonato mundial de fútbol.
Resulta que para llegar a esta medición, realizan encuestas internas además de analizar algunos indicadores sociales y económicos. Lo curioso es que no conozco a nadie a quien hubieran preguntado por  el grado de felicidad que experimentó en algún momento de su vida. Es posible que no haya corrido con suerte de ser el interrogado ni tampoco alguno de mis familiares o amigos cercanos o lejanos.
No sé si los del ranking asocien felicidad con bienestar, porque de ser así, tenemos una gran parte de Colombia a quienes el aumento del  4% del salario mínimo, que según otro informe, realmente subió $8.897 pesos, nos les causó ningún alivio a sus penas económicas y por el contrario ven cómo este se esfumará  con las primeras alzas de la canasta familiar.  
Pero para hacer honor a la imparcialidad, en anteriores calificaciones, nuestra sociedad ya  tenía un sitio destacado en el disfrute de la felicidad, aunque para ello y sin comprenderlo muy bien, tengamos que seguir sufriendo las arremetidas de Uribe contra todo lo que le disguste o las improvisaciones de Petro o las frecuentes embarras de nuestros gobernantes, que en una nación como Colombia son el pan de cada día.
También puede ser que de vez en cuando y a la par de estudios de universidades gringas sobre importantes temas sociales, también publicamos,  en los puentes festivos, estas investigaciones sobre cuán felices o infelices son nuestras sociedades.
A pesar de todo este panorama, dicen que somos muy felices.