Cuando se pensaba que al alcalde Gustavo Petro le quedada la instancia
internacional ante la CIDH para tratar de parar el fallo de destitución e
inhabilidad de Ordóñez, surgió otro ingrediente que llega para complicar esta
situación inédita en la política bogotana. La Registraduría avaló el proceso de
revocatoria, lo cual fija una fecha para que los capitalinos decidan en las
urnas si Petro se queda o no.
De un momento para otro la revocatoria impulsada por el
representante Gómez y que por estaba casi archivada, cobró nuevamente
inusitada importancia.
Por el momento tenemos al alcalde que sin notificarse ante el ministerio
público, va a la Corte Internacional y además coloca tutelas ante lo que
considera una decisión marcada por el sectarismo político de Ordóñez. De otra
parte, al Gobierno pide respetar la institucionalidad, es decir que Petro
acepte el fallo y se retire, y finalmente,el público en manifestaciones
crecientes en apoyo al burgomaestre.
Parece una carrera desbocada de poderes.El procurador, por un lado, nunca imaginó que esta medida estuviera a
punto, inclusive de afectar el proceso electoral del 2014, pues al convocarse a
elecciones revocatorias, los partidos políticos tendrán que modificar sus
cuadros y listas por que el panorama político ya cambió. Es más, la gente
no sabrá con certeza que estará apoyando son su voto, si el proceso de la
Procuraduría, que en últimas es una sanción administrativa, o el tema
electoral que es meramente político.
El registrador, quien también tiene "velas en el entierro", llega sin a aviso y sin
invitación a sumarse a todo el maremágnum ya existente, y mientras tanto la sociedad
ve cómo nuevamente se le presentan una
cantidad de sucesos que en últimas van dirigidos a polarizarla aún más.
Lo cierto, con todos estos elementos, es que una decisión que en
principio se creía de carácter disciplinaria y administrativa, se tornó
política teniendo en cuenta el contexto que a lo largo de la investigación, del
dio el Procurador. Además, todas las acciones que ha implementado el alcalde la
han encasillado en la misma dirección.
Por el momento el partido no termina, pero a diferencia de los encuentros futbolísticos tradicionales, en este, el balón no se sabe donde está
Por el momento el partido no termina, pero a diferencia de los encuentros futbolísticos tradicionales, en este, el balón no se sabe donde está










