El expresidente Uribe, rotundo opositor de las políticas de
gobierno del presidente Santos, se encamina a defender con vehemencia el NO a
la refrendación de los acuerdos paz pactados en La Habana.
Este nuevo frente de guerra política con Santos le permitirá,
entre otras cosas, medir con más exactitud el termómetro electoral con miras a
la siguiente campaña presidencial. Pero no solo se trata de saber cuánto es el
caudal político de Uribe, se trata del enfrentamiento entre dos personas en una
de las importantes votaciones que haya tenido Colombia en toda su historia y
que llevarán inevitablemente a una mayor polarización dentro de la sociedad.
El tema de la paz ha enmarcado históricamente el devenir político
de la nación desde tiempos de Bolívar y Santander, pero en la historia reciente,
es decir, desde la violencia partidista pasando por el narcotráfico y la
guerrillera, se ha convertido el principal tema de discordia entre las
diferentes propuestas políticas de
izquierda y derecha por igual.
El país, entonces, merece una oportunidad para superar estas
etapas que siempre lo ha sumido en el atraso, entre otras graves consecuencias sociales
que ha dejado la guerra.
Uribe Santos, Santos Uribe, pero en especial el expresidente
en una guerra de egos por la consecución de la paz, y mientras tanto Colombia irá
por un camino peor que el que nos dejó los miles de muertos en todas las anteriores
violencias.