lunes, 7 de octubre de 2013

Tercerías

La alianza entre los verdes y progresistas resultaría ser una alternativa viable y  creíble si se tiene en cuenta que Ángela Robledo, líder de esta unión,  es una persona caracterizada por mirar de frente al país con propuestas claras y decentes.
Además, proponer que sea a la manera del Frente Amplio utilizado con éxito en el Uruguay, es lo que  lleva a contemplar que las tercerías,  conformadas por personas con visión de país, se convierten en esperanza para que el ejercicio de la política no quede en unas pocas manos, además de hacer posible la construcción de sociedad.
Las tercerías han creado una expectativa diferente de poder y resultan imprescindibles cuando se presentan formas de gobierno, como en el caso colombiano, ligados con las mafias y con el proceder delictivo en todos los campos. En nuestra nación se puede ver claramente este maridaje entre los gobernantes y las fuerzas oscuras, Samuel fue ejemplo de esto y eso que era del Polo. Y de la derecha ni hablar, Colombia estuvo más de ocho años cogobernada por los  “paras”.
Lo más grave radica en que esta “alianza” es permitida por una parte importante de la sociedad,  por lo menos eso se deduce de las encuestas donde Álvaro Uribe tiene gran aceptación dentro del público.
Ante este panorama, las  propuestas de terceras fuerzas surgen más como una necesidad política en esta coyuntura, que como simples uniones para ganar las elecciones.
Mal recuerdo nos dejó el Frente Nacional, que de forma abrupta se repartieron el país entre los dos poderes, dejando a las demás opciones fuera de todo escrutinio democrático. Algo parecido podría ocurrir nuevamente.
El horizonte que se asoma deja en claro dos tendencias: Juan Manuel Santos con toda la Unidad Nacional a cuestas, donde nadie esboza una opción de poder y por el contario, todos van a una por el continuismo. La mermelada en todo su esplendor. Y la otra, que es peor, la ultraderecha y el regreso a la confabulación  entre lo claro y oscuro de toda la administración Uribe.

Por todas estas razones, el ejercicio democrático pluralista se convierte en el camino real de nueva sociedad.