La
alianza entre los verdes y progresistas resultaría ser una alternativa viable y
creíble si se tiene en cuenta que Ángela
Robledo, líder de esta unión, es una persona
caracterizada por mirar de frente al país con propuestas claras y decentes.
Además,
proponer que sea a la manera del Frente Amplio utilizado con éxito en el
Uruguay, es lo que lleva a contemplar
que las tercerías, conformadas por
personas con visión de país, se convierten en esperanza para que el
ejercicio de la política no quede en unas pocas manos, además de hacer posible
la construcción de sociedad.
Las
tercerías han creado una expectativa diferente de poder y resultan
imprescindibles cuando se presentan formas de gobierno, como en el caso colombiano,
ligados con las mafias y con el proceder delictivo en todos los campos. En nuestra nación se puede ver claramente este maridaje entre los gobernantes y las fuerzas
oscuras, Samuel fue ejemplo de esto y eso que era del Polo. Y de la derecha ni
hablar, Colombia estuvo más de ocho años cogobernada por los “paras”.
Lo
más grave radica en que esta “alianza” es permitida por una parte importante de la
sociedad, por lo menos eso se deduce de las encuestas donde Álvaro Uribe
tiene gran aceptación dentro del público.
Ante este panorama, las propuestas de terceras fuerzas surgen más
como una necesidad política en esta coyuntura, que como simples uniones para
ganar las elecciones.
Mal
recuerdo nos dejó el Frente Nacional, que de forma abrupta se repartieron el país entre los dos poderes, dejando a las demás opciones
fuera de todo escrutinio democrático. Algo parecido podría ocurrir nuevamente.
El
horizonte que se asoma deja en claro dos tendencias: Juan Manuel Santos con
toda la Unidad Nacional a cuestas, donde nadie esboza una opción de poder y por
el contario, todos van a una por el continuismo. La mermelada en todo su
esplendor. Y
la otra, que es peor, la ultraderecha y el regreso a la confabulación entre lo claro y oscuro de toda la
administración Uribe.
Por
todas estas razones, el ejercicio democrático pluralista se convierte en el camino real de
nueva sociedad.