lunes, 1 de julio de 2013

Brasil puso otra vez las cosas en su sitio

Fred y Neymar, dos puntales claves para Brasil en el mundial del 2014

Recuerdo que en México 70 todos éramos hinchas de Brasil. Los nombres de los jugadores de la Selección Colombia de esa época se pierden en el tiempo, en cambio sabíamos que en el arco de la verdeamarela tapaba “El Gato” Félix, que en el medio campo, estaban Gerson y Tostao y a veces  Rivelino y Pelé, quienes subían, hacían gol y bajaban a defender  y acompañar a Piaza y Carlos Alberto. Era la magia de aquella época..
Después de ese mundial, marcado además por todos los cambios sociales y los movimientos estudiantiles de los años 70s, Brasil ganó otras dos copas del mundo en circunstancias menos espectaculares y con jugadores que prometían pero no llegaron al nivel de aquella selección.
Cuando Brasil perdía o era eliminada de alguna fase mundialista, se convertía en noticia de primera plana. 
Otros países, entonces, fueron levantando su nivel  futbolístico y empezaron a ocupar el trono que le correspondía a la nación donde el fútbol hace parte de la vida diaria. 
Pensamiento equivocado este, porque el fútbol es una pasión que se metió por los poros a todos los habitantes del mundo y para a esa altura ya inclusive superaban a Brasil.
Fue así como Italia, Alemania, Inglaterra, como siempre ganaban los torneos con mayor o menor brillantez. En ocasiones, otros como Holanda deslumbraban por implementar cambios en la forma de jugar.
Pero hace un lustro aparece en  escena la selección española, que en otros tiempos era un equipo mediocre basado en la garra como único recurso para ganar los partidos y se olvida de todo lo pasado y empieza a practicar “el jogo bonito haciendo recordar los mejores momentos del clásico toque-toque de los suramericanos. De esta forma, acaba con sus rivales ganando las copas de Europa y del mundo, además que contando con una liga interna  de alto nivel donde sus equipos también ganan las copas del viejo continente.
España es la sensación y parecía no tener un rival en esta Copa de las Confederaciones de Brasil 2013. 
Mientras tanto afuera de los estadios avanza una realidad distinta marcada por un descontento social que el fútbol no alcanza a disimular.
Sin  embargo a lo largo del torneo, Brasil va subiendo su nivel, basado en una férrea disciplina impuesta por  Luiz Felipe Scolari y con la magia de los tres puntales como Neymar, Hulk y el delantero Fred, logra que los aficionados vuelvan a creer y se ilusionen con su equipo.
Por su parte, España había evidenciado fallas por los costados ante la falta de grandes jugares en las marcas laterales. Esta circunstancia fue desudada y aprovechada por Italia y Nigeria que además lograron quitarle control del balón durante largos periodos.
Por eso y con esta información, en la final contra los españoles, Brasil se dedicaría a explotar las puntas con Neymar y Hulk  y de paso desarticular el eje central de Iniesta-Fabregas-Chavi. Parecía sencillo  sobre el papel, lo difícil era hacerlo realidad en el campo de juego.
Entonces  cuando llegó la hora de enfrentar a los campeones en el Maracaná, los once de amarillo que salieron a recuperar el honor cumplieron con todos los pedidos estratégicos de su técnico y además pusieron la magia de los que saben y hacen lo que se le da la gana con el balón.
Al final, España lució arrasada y confundida. Brasil seguramente no volverá a jugar nunca como en México 70, pero por esta vez puso las cosas en su sitio y a su Selección donde corresponde; en lo más alto del trono.
Por esta vez volvimos a ser hinchas de Brasil. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario