Muy a pesar de sus conocidos afectos políticos y en una extraña
columna el escritor William Ospina se acerca y aconseja votar por el candidato
Óscar Iván Zuluaga, a quien cataloga como el menor de los males para Colombia.
Como justificación para ello, Ospina descubre que Uribe se inventó un nuevo poder gracias a
su a su inteligencia, astucia y olfato de animal político y que la franja de
ciudadanos que se ubican aquí es porque están cansados de la vieja oligarquía bogotana
encarnada en Santos al que hay que derrotar, porque él representa todo lo malo
del país.
De inmediato, la pregunta que surge es a qué nuevo nuevo poder se refiere Ospina?
A los que rodearon al
entonces director de la Aerocivil?, a los que lo acompañaron en la gobernación
de Antioquia, o a los estuvieron junto a él durante los 8 años de la
presidencia?
Como director de la Aerocivil tuvo muchos cuestionamientos
en torno a la concesión de pistas para el narcotráfico, en especial para el
naciente negocio de Pablo Escobar, quien luego también incursionó en la
política y fue Representante a la Cámara; Es decir, si el nuevo poder viene de
la mano de Escobar, tendríamos una clase de políticos, estos sí, de extracción pura
del narcotráfico o sea “traquetos políticos”.
Ya en la Gobernación, Uribe
en compañía de Pedro Juan Moreno- muerto
tiempo después-y del general Rito Alejo del Rio- preso por paramilitar-
tuvo muchas sindicaciones de ayudar a conformar
las Convivir desde la finca Las Guacharacas, sitio que tiempo después se
convirtió en el centro de operaciones de la Autodefensa Unidas de Colombia en
cabeza de los hermanos Castaño.
Para ese tiempo los personajes que admiraban a Uribe eran
los principales jefes paramilitares como Mancuso, El Tuso Sierra, Jorge 40 y en
Medellín, un señor apodado Don Berna quien controlaba el narcotráfico de esta
ciudad a través de la banda criminal La terraza. Estos señores que fueron
extraditados años más desde la presidencia por el mismo Uribe, tampoco se destacaban por representar una fuerza política con ideas
nuevas que irrumpieran en el panorama nacional. Eran simples narcotraficantes y
delincuentes.
Luego en los ocho años de presidencia, esta nueva fuerza de
la que habla Ospina, podría ser gran
parte de la clase política que se creyó el cuento de refundar la patria en Ralito y apoyó de manera decidida a los
paramilitares cometiendo toda clase de vejámenes y matanzas en las poblaciones
que eran señaladas por ser de izquierda. Todo este apoyo sirvió también para
llevarlo a la casa de Nariño y reelegirlo una vez.
Políticos como Mario Uribe primo del expresidente, Luis
Alfredo Ramos, exgobernador de Antioquia, Eleonora Pineda, Miguel Alfonso de la
Espriella, Álvaro Araujo, entre otros, todos íntimos amigos de Álvaro Uribe fueron
acusados y condenados por paramilitarismo. Hoy
algunos siguen presos, otros no, pero es evidente que sus carreras políticas
acabaron
De tal manera se podría concluir que estos personajes que en
su gran mayoría han estado vinculados a actividades ilegales de narcos y paras
y cercanos al expresidente Uribe y a su ideología pueden ser los representantes
del nuevo poder que habla William Ospina
en su columna.
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