sábado, 21 de abril de 2012

Magical mistery night


19 de abril de 2012, Paul McCartney en el Estadio El Campín de Bogotá.



Empezó con Magical Mistery Tour  como presagiando que todo alrededor se iba a transformar en una noche mágica y misteriosa.
Después de saludar en español a toda Colombia, Paul McCartney   con su guitarra en la mano tocó los primeros acordes como lo hiciera con su amigo John Lennon hace más o menos 50 años, y luego, todo el estadio fue una locura.
Siguió con canciones de los sesenta cuando apenas se les conocía en Inglaterra y nos hizo devolvernos en el tiempo. Tiempo de aquellas primeras novias y de las fiestas y de los primeros amigos por supuesto.
Luego nos regaló otra canción y el ambiente se tornó mágico.
 Ahí estaba cantando un hombre que había roto todos los esquemas sociales  en compañía de unos pocos amigos.
Ya a esta altura el ambiente era misterioso, inclusive desde  mucho antes, desde la mañana cuando anunciaban  lluvias y muy por el contrario nunca apareció el agua, como si estuviera escrito que sólo por ese día se habría de pactar una tregua con el invierno.
Y entonces cuando llegaron; Yesterday, Hey Jude, And I love her, ya estábamos viviendo en los setentas. Y aparte de la música, como por arte de magia aparecieron, el colegio, el barrio, los hermanos, los primos, los más entrañables amigos y todo lo demás que nos hizo simplemente vivir en esa época.
Seguimos soñando como en una montaña rusa, se subía y se bajaba en los acordes, canciones alegres como Lady Madona o explosivas como Live and let die fueron surgiendo en la noche.
Cada tema duraba como un segundo o como un año y este señor seguía tocando y cantando y bailando sin importarle nada, simplemente estaba compenetrado con nosotros y nosotros con él.
Tuvo tiempo para contar cosas, para bromear en español de ciertos conejos, para recordar a John, su hermano del alma y reservar unos segundos en su memoria.
Pero el final del sueño estaba cerca, de pronto levantó su mano y se despidió. La gente no se movió de sus sillas y se negaba a dejarlo ir. Así fue como regresó y nos regaló la inolvidable Helter Skelter que nos hizo creer por un momento que los cuatro fantásticos estaban reunidos otra vez.
Sin embargo se volvió a ir y regresó nuevamente para delirio de todos. Aquí se fue al tope y cantó Yesterday y con eso, sencillamente nos dejó con un hasta luego
En el aire quedó la percepción que nunca volveríamos a verlo en vivo y en directo y que esta oportunidad que nos regalo la vida, después de tantos años, será un recuerdo incrustado en cada uno de los corazones que llegamos a esta mágica y misteriosa noche. 














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