El procurador
Alejandro Ordóñez se ha empeñado en desconocer el fallo de La Corte
Constitucional que acepta como legal la práctica del aborto en tres situaciones especiales y reconoce
la píldora del día después como anticonceptiva y se apresta a interponer un
recurso de nulidad al fallo que le obligó a rectificar sus apreciaciones contra
este tema.
Al alto
funcionario de este ministerio público tiene sus propias interpretaciones
sobre el tema del aborto y las pone en práctica impidiendo que se cumpla la
norma juzgada por la misma Corte, en el
sentido de permitirle a cualquier mujer interrumpir su embarazo si se presenta en
uno de los tres casos; malformación del feto, violación y peligro de muerte de
la madre gestante.
Igualmente se ha negado la publicación de toda información
al respecto, lo cual ha llevado a los médicos y hospitales a no practicar
ninguna de estas intervenciones en sus instalaciones.
Por esta razón y
además por las declaraciones que ha emitido contra esta jurisprudencia, un
grupo de mujeres que vieron vulnerados sus derechos reproductivos,
interpusieron una tutela que salió
favorable a ellas, lo cual obligó al Procurador a efectuar la respectiva
rectificación.
Realizada a
regañadientes esta rectificación, Ordóñez espera ahora que se declare sin piso legal el fallo que lo obligó
a decir lo que no piensa, pero que está consignado en las normas legales de
nuestra Constitución.
Pero para qué
querría el Procurador, anular la sentencia que le exigió retractarse, si ya lo
hizo públicamente? Esta pregunta ronda la mente de la sociedad, pero la
respuesta está más a la mano de lo que se cree.
La idea de Ordóñez
es lograr que la Corte Constitucional en pleno le anule esta sentencia para tener
el camino jurídico despejado y enviar al Congreso de la República un proyecto
de Ley que regule el aborto en Colombia y aspirar a que en este escenario se
impongan sus tesis en su contra, utilizando para ello, el gran poder político y
la influencia de la Procuraduría General de la Nación
La situación se presenta porque en 2006 lo que se profirió
fue solo un fallo despenalizando el aborto en tres casos específicos, pero a nivel
general, la interrupción del embarazo está prohibida en el país y no existe una ley como tal en nuestro
ordenamiento jurídico.
Todo el incidente
de la rectificación y de su demora en hacerlo, le ha costado al Procurador un
rechazo, principalmente en las redes sociales, aunque no se evidencia lo mismo
en la clase política donde goza de un apoyo mayoritario en su aspiración a la
reelección.
El asunto pasa por
la creencia que tiene Ordóñez de dirigir la procuraduría basándose en sus
creencias religiosas, lo cual es complemente equivocado ya que para eso existe
una carta fundamental donde se encuentran las normas legales que todo
funcionario público debe respetar y acatar.
Y en razón de esa
dirección es que se logran sociedades modernas
que ante todos rescatan los derechos fundamentales y en donde debemos
caber todos.
Todas las acciones
que ejecuten los servidores públicos deben estar encaminadas a eliminar el
pensamiento retardatarios que tanto atraso social le han causando a Colombia.
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